
Lección 10 – Lograr lo impensable
Lough Fook, un cristiano chino, tuvo compasión de sus compatriotas que se habían vuelto esclavos en las minas africanas. Quería darles la esperanza del evangelio, pero ¿cómo podría tener acceso a ellos? Su solución fue venderse por un período de cinco años como esclavo. Fue transportado a Demerara, donde trabajó en las minas y les habló a sus compañeros de trabajo acerca de Jesús.
Lough Fook murió, pero no antes de que doscientas personas fueran liberadas de la desesperanza al aceptar a Jesús como su Salvador.
¡Qué increíble sacrificio personal por el bien de los demás! ¡Qué ejemplo!
Al hacer lo impensable, es decir, humildemente “toma[r] forma de siervo” (Fil. 2:7), Jesús también logró lo inalcanzable: a ti, a mí y a todo el mundo sumido y perdido en el abismo del pecado.
Esta semana veremos este increíble acontecimiento profetizado cientos de años antes de que ocurriera.