
Lección 06 – Confianza solo en Cristo
Hay algo en nosotros que nos hace desconfiar de la salvación solo por la fe sin las obras de la Ley. Es decir, por alguna razón, todos tendemos a apoyarnos en nuestras obras como si estas fueran parte de la fórmula para nuestra salvación. Pablo aborda este punto en una vigorosa polémica contra quienes insistían en que la circuncisión era necesaria para la salvación.
Para evitar que algunos pensaran que sus obras, como la circuncisión, contribuían a su salvación, Pablo deja claro que la justicia procede de Cristo como un don que es aceptado por la fe y que no es fruto de la obediencia a la Ley. Aunque la circuncisión puede no ser un problema hoy en ese sentido, el principio que estaba detrás de la insistencia en ella como requisito para la salvación sí lo es.
La propia Reforma protestante comenzó con este mismo tema: el papel de la fe y las obras en la experiencia de un seguidor de Cristo. En definitiva, Cristo lo es todo para nosotros, «el autor y perfeccionador de la fe» (Heb. 12: 2). Cuando nuestras prioridades están en el lugar correcto, podemos vivir con la certeza del amor de Dios y disfrutar en el presente de la promesa de la salvación, sin poner «nuestra confianza en la carne» (Fil. 3: 3).